13 sept 2009

ASALTO A CANAL SUR



En estos días hemos contemplado atónitos, como si se tratase una república bananera, como una decena de elementos dirigidos y perfectamente organizados por los responsables del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) han entrado en las instalaciones de Canal Sur donde permanecieron al menos dos horas, ocupando la redacción y estudios de este canal televisivo con el fin de que se hiciera una entrevista, y durante el informativo, al líder de este sindicato, parlamentario de IU-LV-CA y alcalde del municipio sevillano de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo.

El secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores, Diego Cañamero, fue detenido, al igual que otros nueve militantes del SAT.

Según estos dirigentes: “Canal Sur es un ‘régimen’”, “Del ‘régimen’ del PSOE que lleva casi 30 años gobernando Andalucía con un sistema que ni el de Franco. Queremos que Canal Sur sea menos del ‘régimen’ y más del pueblo”, dejó claro Sánchez Gordillo en una entrevista a un periódico.

Además de esto han amenazado con seguir realizando este tipo de reivindicaciones.

Sin embargo esta noticia no ha sido considerada siquiera en los informativos de carácter nacional.

Estoy convencido de que se está siendo demasiado indulgente por parte de la Justicia con estos reyes del desorden público.



Este sindicato, anteriormente denominado SOC (Sindicato de Obreros del Campo) y que ahora pasan a proclamarse SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) se han apropiado de la legitimidad de la defensa de los obreros más humildes y como el resto de profesionales de la reivindicación, de derechos en su mayor parte beneficiosos para sus representantes y poco realistas con las necesidades de los “representados”. Eso sí, los gastos del asalto, lo son con cargo a los fondos del Presupuesto del Estado.

Su asalto tenía como objetivo una entrevista al Diputado Gordillo, el cual sin embargo tiene la posibilidad de ejercer su voz y voto en el parlamento andaluz, donde le pueden oír el resto de congéneres.

¿Qué tenía que decir en la entrevista, que no pudiese expresar donde democráticamente tiene el deber y el derecho de hacerlo?

Como se puede entender que siga habiendo “luchas obreras”, en las que apenas intervienen obreros, y sí personas “liberadas” y acomodadas en cargos electos y cuyas prebendas desconocemos.

Y muchos españoles nos preguntamos, ¿Qué hubiera sucedido si ese asalto lo realiza la Asociación Unificada de la Guardia Civil?. ¿Se hubiera considerado un acto sindical?

¿En pleno Siglo XXI estaremos ante la creación de nuevas partidas de bandoleros, que en vez de asaltar diligencias, asaltan medios de comunicación?
Espero que no.
Aunque el diputado Gordillos ha amenazado “Vamos a continuar con las movilizaciones y los asaltos”.

¿La justicia estará atenta a esta amenaza?

5 sept 2009

¿Qué hacemos con Cataluña?

En estos momentos en que el paro asola nuestra tierra, en el que las familias de clase media que se lanzaron a la adquisición de viviendas, apoyados en todo momento por el gobierno de turno (Ley del IRPF), se encuentran con deudas y pagos mensuales a los que no puede hacer frente, creando verdaderas crisis familiares, ahora es cuando los políticos del tres al cuarto, vividores de ideas del siglo XVIII, apoltronados no solo en escaños y sillones pagados por esos sufridores, si no en el más alto espacio dedicado al aburrimiento de la realidad, estos descerebrados con nómina pública presentan una nueva forma de salir de esa crisis. Decidir sobre el futuro de Cataluña como estado independiente.
<---Sólo en mentes que se apoyan en cuerpos engordados por el dinero de los pobres contribuyentes, que a propósito, se encargaron de dotarles del máximo poder social que se puede tener en este siglo, pueden generarse ideas tan infantiles pero a la vez tan peligrosas como la de proclamar la independencia de una tierra.

En una Europa que trata de globalizar sus ideas, de unificar criterios económicos y sociales, tanto de derechos como de obligaciones de sus miembros, aparecen estos insensatos para decidir que ellos viven en otro mundo, el mundo de los diferentes.

Podríamos tener dudas sobre esta consulta prehistórica, si hubiésemos observado a lo largo de este último periodo democrático que la voluntad de un pueblo ha mostrado unánimemente que la idea de una independencia política y social es preeminente sobre el resto de los problemas diarios, pero si nos centramos en la última consulta al respecto, es decir la votación del Estatuto de Cataluña, fue una decepción para estos dirigentes de pacotilla, ya que no fue a votar ni la mayoría de los censados para hacerlo. A propósito no entiendo como no dimitieron todos por falta de interés de sus propuestas.

¿Qué ocurre entonces con esta consulta y con las manifestaciones de la independencia? Pues que pasará como pasa en los últimos veinte años, que los cinco aburridos de turno saldrán bajo el flash de las cámaras y prensa amarillista, y parecerán multitud. Vociferarán en un idioma que no entendemos la mayoría, y de camino quemarán nuestra bandera, pero esto último no es importante, según sentencias judiciales.

¿Tendremos una vez más que consentir que estos elementos con falta de neuronas nos digan al resto como ha de ser nuestra nación y/o país.?

Se sembró durante años en nuestra democracia el separatismo y el enfrentamiento y se recogerá la cosecha.

¿Qué hacemos con Cataluña? Pues la única solución efectiva sería la quema del rastrojo y volver a sembrar de nuevo la idea de España, en todas esas regiones que aparecen en nuestra Constitución como históricas.

La confección de leyes que imposibiliten este tipo de manifestaciones y consultas, y la prisión para aquellos que defiendan sus ideas mediante el ataque a nuestros signos nacionales, como la Monarquía, el Estado y su Bandera.--->


Hay que decirlo sin complejos y apostar por el cambio necesario para callar a estos reaccionarios antidemocráticos y terroristas del desarrollo.

Noticias al día de Radio Chapuza

Si seguimos concediendo a los políticos mediocres nuestro voto, acabaremos así.

Señores Presidentes escuchen esta canción que ha detestado hasta la SGAE